El padre, creyendo la profecía, toma como compañero a un fotógrafo fisgón (lol) y se van a Roma para pedir consejo sobre como poder matar a Damien (el niño mata a su hermano, el padre mata al niño, ¡es lo mas lógico! XD). Entre tanto, Kathryn está ingresada, y recibe la visita de su hijito y la niñera, quien gustosamente la mata, de forma, como siempre, divertida. Entretanto Thorn descubre que su hijo real murió asesinado, y que la madre es una tal no se quien, por que ya no me acuerdo del nombre XD. Después van a ver a quien ha de decirles como matar a su hijo, y tras decirle la muerte tan bostas que ha de tener, Thorn se raja, después de haber muerto su futuro hijo y su esposa, y alega que es un disparate matar a un niño. Estoy de acuerdo, es un disparate, si no tenemos en cuenta que HA MATADO A TU HIJO Y A TU ESPOSA. Tras cumplirse otro presagio con muerte divertida de por medio, Thorn acepta la misión de matar a su hijo. Pasamos a la parte más defraudante de la película. Tras el último sabotaje, (por fin) el padre lleva a su hijo a la iglesia, después de matar a la niñera atropellándola (bieeeen) y justo cuando tendría que pasar la muerte basta del siglo, el niño evita su muerte y hace posible la de su padre. MIERDA!! Toda la santa película esperando la muerte del niño y ahora el cabrón no muere! Será posible…desgraciadamente no habrá mas muertes, tan solo veremos que la profecía se ha cumplido, el hijo del diplomático se convierte en el hijo del presidente!! Tan solo queda preguntarnos, ¿quién es el hijo del Bush?
En cuanto a actores, son conocidos, o al menos yo los conocía, sobre todo a la mujer (Julia Stiles (la trilogía Bourne)). El padre es menos conocido (Liev Schreiber). Pero sin duda el actor mas conocido es el cura (Pete postlethwaite), al que tal vez recordéis de Jurassic park, o Dark water. La música no es impresionante, pero se adapta perfectamente a los continuos sabotajes que plagan la película. En la dirección nos encontramos a John Moore, al que yo aún no conocía.
En lo personal, la película no me defraudó tanto como pensaba que lo iba a hacer, aunque no es, ni mucho menos, una película que cumpla sus expectativas. Sin embargo, habría que quedarse con el nombre del tipo que interpreta a Thorn, pues cuaja una muy buena actuación. Es una pena que no tenga películas muy conocidas a sus espaldas (la que más te suena, Scream), aunque recibió muy buenas críticas como director de la película Everything is illuminated.
En fin, la profecía es una película para pasar un buen rato, con sabotajes y muertes divertidas a gogó, pero no esperes una gran película.