Esta película está dedicada a todos los siesteros, precisamente por ser de esas películas de sobremesa. El argumento, algo rebuscado (un chisme informático que es capaz de desbloquear todos los datos del mundo, y la consiguiente lucha por conseguirlo). La película es entretenida, pero en algunos puntos avanza abusivamente lento, y se puede hacer pesada a los espectadores. No obstante, tiene cojos que tengas que esperar 2 horas para encontrarte con un final tan poco predecible como estúpido, y decepcionante.
En resumidas cuentas: un grupo de amigos se encuentra con una cajita para desbloquear toda la información existente, y se inicia una lucha por ella, eso sí, sin muchos tiros ni muertos, sorprendentemente.
Si queréis pasar un buen rato, no es mala opción, pero vamos, que no paguéis por ella ni un duro, si acaso os aburrís, pues bajárosla. No merece la pena.
En cuanto al reparto, sólo Robert Redford, acompañado de actores bastante discretos, da la talla. Insisto, buena idea para un desarrollo un tanto lento y con un final muy flojo, aunque pensándolo bien, para el final de la película, todos estaremos durmiendo la siesta. Felices sueños.